147
se asemejan tanto a las que vemos y escuchamos de las autoridades
públicas cuando las emplazamos con demandas de transparencia?
¿Por qué nuestro escepticismo sobre las ventajas que nosotros mismos
pregonamos hacia afuera? ¿Es de la naturaleza humana pedir lo que no
damos y ni siquiera notarlo hasta que nos tropezamos? Peor aún, ¿es
consciente esta aparente hipocresía o es que ante el reto de ser lo que
pedimos de otros finalmente nos damos cuenta de que no era poco lo
que pedíamos y finalmente entendemos la relación costo/ beneficio de la
transparencia como la ven tantos cuestionados gobernantes?
Ortega y Gasset decía: “Yo soy yo en mis circunstancias”. Ergo, si las
circunstancias varían, yo puedo ser hasta lo opuesto de lo que era o
pude ser. Si le damos alguna medida de validez a esta idea, podemos
ver entonces la validez del argumento anti-transparencia o pro-
transparencia, sin pretender que podemos calificar de buenos o malos a
los individuos según agencien una causa o la otra, entendiendo más bien
las circunstancias como un resultado de incentivos (percibidos, sean o no
reales) muy determinativo del discurso y comportamiento de cada cual.
Creo que ahora entendemos mejor al Estado cuando lo vemos arrastrar
los pies en dirección de la transparencia. Conocer esto es sano. Si no,
estamos condenados a caer en oídos sordos, a predicar en el desierto.
Aquí vale la pena recordar que uno de los incentivos pro-transparencia
más fuertes, como lo es el probable cariño del electorado, no es tan fuerte
o directo donde no intermedia el electorado y por tanto, si ese importante
cariño inductivo no emana de otra fuente, los funcionarios no electos
por voto popular masivo, (como los que dirigen ONG), habrán perdido
impulso racional en pro de la rendición de cuentas.
Si le sumamos a esto que la vulnerabilidad del ONG y su equipo
humano es mayor que la de entidades y personas del Gobierno
mejor protegidas, empezamos a notar que los incentivos son más bien
“La transparencia
y la rendición
de cuentas
son esenciales
para inducir el
desempeño de
forma minuciosa
y revelar las
deficiencias antes
de que sean
dramáticas”