La autorregulación nos fortalece / Blog de Anabel Cruz

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El Banco Interamericano de Desarrollo (BID) organizó su décima reunión anual con las organizaciones de la sociedad civil de América Latina y el Caribe, los días 4 y 5 de noviembre en la ciudad de Quito, Ecuador.

En la misma, tuvimos la oportunidad de hacer una presentación en una de las sesiones plenarias del encuentro, específicamente en la sesión sobre fortalecimiento de las organizaciones de la sociedad civil. Junto a mi colega Liliana Rodríguez, de la Confederación Colombiana de ONG (CCONG) presentamos el trabajo central de nuestra Iniciativa Regional por la Transparencia y Rendición de Cuentas de las Organizaciones de la Sociedad Civil “Rendir Cuentas“. Nuestro principal mensaje: la rendición de cuentas nos fortalece y la autorregulación nos fortalece.

Desde el momento mismo de la apertura del evento, pudimos comprobar la importancia del mensaje que traíamos a Quito: en la misma sesión inaugural, tanto el Alcalde de Quito, como la representante del Consejo Consultivo de la Sociedad Civil (ConSoc) de Ecuador, como la Ministra de Pueblos, Movimientos Sociales y Participación Ciudadana, como el Vicepresidente de Países del BID, todos, se refirieron a la importancia de la rendición de cuentas y transparencia de la sociedad civil.

Liliana y yo pudimos entonces hablar ante una audiencia interesada y motivada, de cerca de 150 organizaciones de 27 países, muchos representantes de organizaciones de la sociedad civil integrantes de los ConSoc en sus países, y muchos representantes del BID tanto de la Sede en Washington como enlaces con la sociedad civil en las oficinas de país. Luego de presentar los antecedentes regionales de nuestra iniciativa “Rendir Cuentas”, tratamos de transmitir un mensaje concreto y en el que creemos profundamente: las organizaciones de la sociedad civil somos más fuertes si somos capaces de aceptar el reto de nuestra propia transparencia y rendición de cuentas con autonomía y con responsabilidad.

Rescatamos la autorregulación, como ejercicio voluntario de libertad, autonomía y ejemplo de madurez de nuestras organizaciones, que en el caso de una iniciativa como “Rendir Cuentas” acordamos estándares mínimos de información que hacemos públicos y que, también como ejercicio voluntario, presentamos de forma individual y de forma agregada, para de esa forma dar cuenta del impacto del trabajo del conjunto de las organizaciones, de su relevancia en los contextos nacionales, y del afán de cambio y de innovación que nos guía.

Como lo dijimos en Quito, queremos superar la práctica de muchos años en los que los informes de rendición de cuentas han sido meros ejercicios de contabilidad financiera, con poca información que realmente de cuenta de la calidad del trabajo y con poca información útil especialmente a un importante sector: los destinatarios de nuestro trabajo, quienes tienen el derecho soberano de exigir a las organizaciones que trabajan con ellos rendición de cuentas.

Desde la audiencia, y luego de la presentación también, recibimos muchas preguntas y muchos comentarios muy relevantes. Quiero rescatar dos específicas. Por un lado, se manifestaron observaciones sobre los peligros que pueden generarse para algunas organizaciones, en países donde las relaciones con el gobierno son de tensión, cuando se transparenta información, que luego es usada en contra de las mismas organizaciones. Nuestra convicción es que, la rendición de cuentas (cuando la misma se hace sobre la base de los logros, del trabajo realizado, del impacto alcanzado) es el mejor antídoto contra generalizaciones o posibles intenciones de desacreditarnos.

Otro participante nos preguntó si nos proponíamos asesorar de alguna forma a organizaciones donantes al avanzar en el trabajo de mejorar nuestra propia rendición. Es un tema trascendental: la política de los donantes es uno de los factores que condiciona, y a veces negativamente nuestras prácticas de rendición de cuentas como organizaciones sociales. Por ello es que queremos fomentar una agenda de incidencia, de debate, que también sensibilice a los donantes, que camine hacia una rendición de cuentas mutua (tal como lo establece la Declaración de París, firmada por la mayoría de los países que aportan recursos).

Justamente, hace pocos días, la Campaña Mundial por la Transparencia de la Ayuda (Publish What you Fund) publicó su  informe sobre la transparencia de la ayuda, y ubicó los distintos donantes en una escala comparativa. El Banco Interamericano de Desarrollo aparece, para Publish What you Fund, como de transparencia moderada, con muchos aspectos a mejorar (leer ” Primera evaluación mundial de la transparencia de la ayuda“).

> Ver presentación realizada por Anabel Cruz y Liliana Rodríguez en la Décima Reunión Anual BID-Sociedad Civil.